El alquiler de coches eléctricos despega en Reino Unido

Las empresas de rent a car del Reino Unido apuestan por la movilidad eléctrica al contrario que en España que es difícil alquilar un coche eléctrico.

Mientras en España las empresas de alquiler continúan apostando principalmente por coches de gasolina o diésel, en el Reino Unido el coche eléctrico está ganando terreno con rapidez.

Los datos de 2025 muestran un fuerte crecimiento de la demanda de vehículos eléctricos en el sector británico del alquiler. Solo una de las principales compañías del país registró casi medio millón de días de alquiler de coches eléctricos de batería, un 93% más que el año anterior.

Este aumento refleja una transformación más amplia del mercado. Los vehículos eléctricos ya representan el 15% de las flotas de alquiler de algunas grandes empresas británicas, después de un incremento del 70% en el número de unidades disponibles durante el último año.

La diferencia respecto a otros mercados europeos, y especialmente al español, es cada vez más evidente. Mientras muchas compañías siguen considerando el coche eléctrico un producto secundario o limitado a determinados clientes, en Reino Unido empieza a convertirse en una parte relevante del negocio.

La mayor parte de este crecimiento no ha llegado de los clientes particulares, sino del mercado profesional. Según Europcar, el 86% de todos los alquileres de coches eléctricos realizados durante 2025 correspondieron a conductores de empresa.

Esto confirma que las flotas corporativas están actuando como uno de los principales motores de la transición hacia la movilidad eléctrica. Muchas empresas buscan reducir sus emisiones, cumplir objetivos de sostenibilidad o simplemente adaptarse a las nuevas normativas medioambientales. El alquiler se ha convertido en una vía rápida para probar esta tecnología sin necesidad de realizar una compra directa.

Además, para muchos usuarios de empresa, el alquiler permite familiarizarse con el funcionamiento de un coche eléctrico antes de incorporarlo a la flota definitiva. Un conductor que utiliza durante varios días o semanas un vehículo eléctrico en un viaje de trabajo puede comprobar de primera mano su autonomía, su facilidad de carga y su comportamiento real.

Europcar asegura que este contacto directo está ayudando a eliminar buena parte de las dudas tradicionales alrededor de los eléctricos. La compañía destaca que uno de sus principales objetivos ha sido reducir las barreras que todavía frenan a algunos usuarios.

Christian Øien, director general de Europcar Mobility Group UK, explicó que la empresa ha puesto en marcha diferentes iniciativas para aumentar la confianza de los clientes.

Según Øien: “En Europcar tenemos la misión de eliminar las barreras que impiden a los automovilistas elegir vehículos ecológicos”.

La compañía ha desarrollado recursos específicos para quienes nunca han utilizado un coche eléctrico. Entre ellos se encuentra una guía dedicada a explicar los aspectos básicos de esta tecnología, así como entregas más detalladas del vehículo para los usuarios que se estrenan con un modelo enchufable.

Este tipo de apoyo resulta especialmente importante en el sector del alquiler. Muchos conductores siguen teniendo dudas sobre cómo cargar el coche, cuánto tarda una recarga o qué autonomía real pueden esperar. Resolver estas cuestiones antes de iniciar el viaje puede marcar la diferencia entre una buena experiencia y una percepción negativa.

Los resultados parecen estar siendo positivos. Europcar afirma que los coches eléctricos obtuvieron una puntuación de satisfacción superior a la de los modelos de gasolina y diésel.

En concreto, el índice NPS, una métrica utilizada por las empresas para medir la probabilidad de que un cliente recomiende un producto o servicio, fue un 10% más alto en los coches eléctricos que en los modelos con motor de combustión.

No se trata de un dato menor. Durante años, una parte del sector consideró que los eléctricos podían generar más incidencias o una peor experiencia en el alquiler debido a la necesidad de recargar la batería. Sin embargo, los datos de Europcar apuntan en la dirección opuesta.

Los usuarios que prueban un coche eléctrico parecen terminar más satisfechos que quienes alquilan un vehículo convencional. El silencio de marcha, la suavidad de conducción y el menor coste energético continúan siendo algunos de los elementos más valorados.

Para acompañar este crecimiento, Europcar ha ampliado de forma notable su oferta de modelos. Durante el último año la compañía incorporó tanto vehículos eléctricos de batería como híbridos enchufables.

Entre los nuevos modelos disponibles aparecen algunos de los lanzamientos más relevantes del mercado. Europcar ha añadido a su flota el Polestar 4 y el Polestar 2, dos de los modelos más demandados de la marca sueca. También se han incorporado el Hyundai Kona eléctrico y el BYD Seal U.

La llegada de estos vehículos permite ofrecer una gama más amplia de tamaños, autonomías y precios. El Polestar 4 y el Polestar 2 apuntan a un perfil de conductor que busca un coche premium o de representación.

El Hyundai Kona, por su parte, se sitúa como una opción más versátil y práctica para el uso diario. El BYD Seal U refuerza además la creciente presencia de fabricantes chinos en el mercado europeo del alquiler.

Uno de los movimientos más llamativos realizados por Europcar ha sido la introducción de la paridad de precios para el alquiler comercial de coches eléctricos.

Tradicionalmente, alquilar un eléctrico resultaba más caro que optar por un modelo equivalente de gasolina o diésel. Esa diferencia de precio suponía uno de los principales obstáculos para impulsar su adopción. La compañía británica ha decidido eliminar esa barrera y ofrecer precios equivalentes para sus clientes profesionales.

La medida puede tener un efecto importante en el mercado. Si una empresa puede alquilar un coche eléctrico al mismo precio que uno de combustión, desaparece uno de los argumentos económicos que frenaban la transición.

Además, en muchos casos el coste total de uso de un eléctrico puede ser incluso inferior, especialmente cuando el conductor tiene acceso a puntos de recarga en la oficina o en casa.

El ejemplo de Europcar muestra que el alquiler puede convertirse en una herramienta clave para acelerar la implantación del coche eléctrico. Frente a la compra tradicional, el alquiler permite probar diferentes modelos, reducir el riesgo y acostumbrarse progresivamente a una tecnología que todavía genera dudas entre parte de los conductores.

También demuestra que, cuando existe una estrategia clara, la demanda responde. Más flota, más modelos, precios similares y una mejor información al cliente están permitiendo que el coche eléctrico gane peso con rapidez en el sector británico.

Mientras tanto, en España las empresas de rent a car compran el gran stock de vehículos diésel que los particulares ya no quieren. Lógicamente incentivando la compra con precios de saldo para hacerlos atractivos.