Por el contrario las ventas de coches eléctricos en China y Estado Unidos se desploman.

El Grupo Volkswagen ha comenzado 2026 con una paradoja difícil de ignorar. Mientras sus ventas de coches eléctricos crecen con fuerza en Europa, el resultado global vuelve a teñirse de rojo.
Durante el primer trimestre del año, el consorcio alemán entregó unos 200.000 vehículos 100% eléctricos en todo el mundo, lo que supone una caída del 8% respecto al mismo periodo de 2025.
| Marca | Ene–Mar 2026 | Ene–Mar 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Volkswagen Turismos | 62.400 | 95.200 | -34,4% |
| Škoda | 51.800 | 27.000 | +91,9% |
| Audi | 42.000 | 46.400 | -9,4% |
| SEAT/CUPRA | 17.800 | 18.600 | -4,4% |
| Volkswagen Comerciales | 13.100 | 10.700 | +22,5% |
| Porsche | 12.100 | 18.400 | -34,2% |
| MAN | 540 | 380 | +44,0% |
| International | 180 | 90 | +112,8% |
| Scania | 130 | 100 | +25,0% |
| Volkswagen Camiones y Buses | 0 | 50 | -91,3% |
| Total Grupo Volkswagen | 200.000 | 216.800 | -7,7% |
La cifra queda por debajo de las 216.800 unidades registradas un año antes y confirma que la recuperación de Volkswagen en Europa no está siendo suficiente para compensar el desplome en dos mercados clave: China y Estados Unidos.
El grupo de Wolfsburgo logró aumentar un 11,5% sus entregas de coches eléctricos en Europa. En Europa Occidental, además, los eléctricos representaron ya el 20% de todas las matriculaciones del grupo. Es decir, uno de cada cinco coches entregados por Volkswagen en la región fue un BEV.
| Mercado | Ene–Mar 2026 | Ene–Mar 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Europa | 176.400 | 158.100 | +11,5% |
| Estados Unidos | 4.000 | 19.900 | -80,1% |
| China | 9.400 | 25.900 | -63,8% |
| Resto del mundo | 10.300 | 12.800 | -19,7% |
| Mundial | 200.000 | 216.800 | -7,7% |
Sin embargo, la situación fuera de Europa es muy distinta. En China, las entregas de eléctricos del grupo se hundieron un 63,8% durante el primer trimestre. En Estados Unidos, el retroceso fue todavía más acusado, con una caída del 80,1%.
La consecuencia es que, pese al crecimiento europeo, el peso de los eléctricos dentro de las ventas mundiales de Volkswagen apenas alcanza el 9,75%.
En otras palabras, a nivel global el grupo vende aproximadamente un coche eléctrico por cada diez vehículos entregados.
Volkswagen atribuye esta caída principalmente al fin de los programas de incentivos públicos. En China, las ayudas a la compra expiraron al cierre de 2025, mientras que en Estados Unidos desaparecieron durante el otoño del año pasado.
La compañía considera que ambos cambios han tenido un efecto inmediato sobre la demanda.
Según explicó el grupo, el desplome en China también está relacionado con la transición hacia una nueva generación de modelos eléctricos desarrollados específicamente para ese mercado.
Volkswagen se encuentra actualmente en una fase intermedia: sus modelos actuales pierden competitividad frente a los fabricantes chinos, pero los nuevos productos todavía no han llegado a los concesionarios.
“Antes del lanzamiento de los nuevos modelos eléctricos desarrollados localmente, las entregas de BEV del Grupo Volkswagen en China caen un 64%”, señaló la empresa.
La situación en Estados Unidos es diferente, aunque el resultado sea incluso peor. Allí, al fin de las ayudas se suma el impacto de los aranceles introducidos en abril de 2025.
Volkswagen considera que esta combinación ha provocado una fuerte contracción de su negocio eléctrico en el mercado norteamericano.
Ambos países representan dos de los mayores mercados de coches eléctricos del mundo, y cualquier cambio regulatorio o comercial tiene un efecto inmediato sobre las cifras del fabricante alemán.
La debilidad de los eléctricos no impidió que otras tecnologías evolucionasen de forma positiva. Los híbridos enchufables registraron un crecimiento del 31% y alcanzaron las 109.000 unidades entre enero y marzo.
Este avance confirma una tendencia que ya comenzó a finales de 2025. Muchos clientes parecen estar optando por modelos híbridos enchufables como alternativa temporal, especialmente en mercados donde las ayudas al coche eléctrico puro han desaparecido o donde la infraestructura de carga sigue siendo limitada.
Para Volkswagen, este aumento de los PHEV es una noticia relevante porque le permite sostener parte de la transición eléctrica mientras reorganiza su gama de BEV.
En conjunto, el grupo entregó 2,05 millones de vehículos de todas las tecnologías durante el primer trimestre, frente a los 2,13 millones del mismo periodo del año anterior.
Se trata de una caída del 4%, inferior al retroceso de los eléctricos, lo que muestra que el segmento BEV está sufriendo con más intensidad el deterioro del mercado.
Aun así, Volkswagen asegura que existen señales positivas de cara a los próximos meses. Una de ellas es el aumento de la cartera de pedidos. La entrada de pedidos totales creció un 3%, mientras que los pedidos de coches eléctricos avanzaron un 4%.
Entre los modelos que están impulsando esa mejora, el grupo destaca dos nombres muy diferentes entre sí: el Skoda Elroq y el futuro Porsche Cayenne eléctrico.
El Elroq está llamado a convertirse en uno de los pilares de Skoda en el segmento eléctrico europeo. Su posicionamiento, más asequible y práctico, encaja con la demanda del mercado europeo, donde Volkswagen está obteniendo sus mejores resultados.
El Cayenne eléctrico, por su parte, demuestra que incluso los segmentos premium siguen ofreciendo margen de crecimiento.
Porsche continúa siendo una de las marcas con mayor capacidad para trasladar a los clientes hacia modelos de cero emisiones sin renunciar a los márgenes más altos.
Marco Schubert, miembro del Consejo Ampliado de Ventas del Grupo Volkswagen, reconoció que el primer trimestre ha estado marcado por un contexto económico especialmente complejo.
“El primer trimestre de 2026 se caracterizó una vez más por unas condiciones económicas y geopolíticas muy difíciles. El mercado mundial del automóvil descendió en general hasta finales de marzo. No obstante, el Grupo Volkswagen mantuvo en gran medida su cuota de mercado mundial en comparación con el mismo periodo del año anterior”, explicó.
Schubert también apuntó que la guerra en Oriente Medio ha generado perturbaciones en algunos mercados concretos, aunque sin afectar de forma relevante al resultado global del grupo.
Pese a todo, la dirección de Volkswagen mantiene un discurso relativamente optimista. El fabricante espera recuperar parte del terreno perdido durante la segunda mitad del año gracias a una nueva ofensiva de producto.
En Europa, esa estrategia estará basada en la futura familia de coches eléctricos urbanos del grupo, llamada a sustituir a algunos de los modelos más veteranos de la plataforma MEB y a competir en segmentos de mayor volumen.
En China, Volkswagen confía en que los nuevos modelos desarrollados específicamente para el mercado local le permitan volver a crecer frente a rivales como BYD, Geely o Xpeng, que han ganado una enorme cuota en los últimos años.
El problema para el grupo alemán es que 2026 puede convertirse en un año de transición demasiado largo.
Europa sigue funcionando como su gran refugio, pero el negocio mundial del coche eléctrico depende todavía de China y Estados Unidos. Mientras esos dos mercados sigan cayendo, Volkswagen tendrá muy difícil recuperar el ritmo de crecimiento que logró en 2025.







