Ha comenzado la preventa del Volkswagen Tiguan eléctrico

El nuevo SUV de Volkswagen sustituye al ID.4, un modelo de gran éxito en Europa pero que ha sido un auténtico fracaso en España.

Volkswagen apuesta por uno de sus nombres más reconocibles para relanzar su oferta de SUV eléctricos.

El ID. Tiguan llega para sustituir de golpe al ID.4 y al ID.5, con tres versiones de entre 190 y 299 CV, baterías de hasta 77 kWh y una autonomía homologada de hasta 600 km WLTP.

La preventa arranca el 13 de octubre en Alemania desde 42.695 euros y las primeras unidades se entregarán a comienzos de 2027.

El movimiento tiene sentido. El nombre Tiguan acumula 8,3 millones de unidades fabricadas desde su lanzamiento y es hoy el modelo más vendido de Volkswagen en todo el mundo.

El ID.4, en cambio, nunca terminó de calar con la misma fuerza, pese a superar las 950.000 unidades entre él y su versión coupé desde 2021.

No es un modelo nuevo desde cero, sino una renovación profunda del ID.4. Carrocería nueva, interior completamente rediseñado, plataforma MEB+ actualizada y mejoras en baterías y motores. El ID.5 desaparece sin relevo directo.

Thomas Schäfer, consejero delegado de la marca, lo describió como «una nueva referencia para nuestros SUV eléctricos fabricados en Alemania». Se producirá en la planta de Emden y convivirá con el Tiguan de combustión e híbrido que sale de Wolfsburgo.

El diseño adopta el lenguaje Pure Positive que ya vimos en el ID. Polo. Superficies más tensas, líneas rectas y una postura de SUV más tradicional frente al perfil redondeado del ID.4. Volkswagen asegura que parece un coche de la categoría superior, y las primeras imágenes lo respaldan.

Los tiradores de puerta vuelven a ser convencionales, de los que se agarran y se tiran. Una petición recurrente de los clientes del ID.4 que por fin se materializa.

El interior es la parte más renovada. La climatización básica se maneja con botonera física en la consola central.

El volante abandona los mandos táctiles y el volumen y el cambio de emisora se controlan con una rueda también en la consola. Son exactamente los tres puntos más criticados de la primera generación ID.

Todo lo que debes saber para viajar con un coche eléctrico

La instrumentación digital pasa a 10 pulgadas y la pantalla central a 15 pulgadas. En opción, el acompañante puede tener su propia pantalla de 12 pulgadas, la primera que monta un Volkswagen europeo. Incluye modo de privacidad para que el conductor no vea lo que se reproduce, y el pasajero puede escuchar el sonido por auriculares Bluetooth.

Delante hay dos bases de carga inalámbrica con estándar Qi2 e imanes que sujetan el móvil. Y para los nostálgicos, un guiño: el botón View del volante cambia el cuadro a una vista retro con la instrumentación azul y roja del Golf IV.

En la pantalla central se puede elegir entre seis modelos históricos en un garaje virtual: Golf I, Golf II Country, Golf IV, Tiguan I, el Touareg del Dakar y el Escarabajo.

La gama de salida tiene tres versiones:

  • El ID. Tiguan de 140 kW desarrolla 190 CV con tracción trasera y batería de 58 kWh.
  • La versión de 210 kW sube a 286 CV, también con propulsión trasera, pero con batería de 77 kWh.
  • La tope de gama de 220 kW 4MOTION alcanza 299 CV con tracción total y batería de 77 kWh.

Comparado con el ID.4, el acceso sube de 170 a 190 CV y la batería pequeña pasa de 52 a 58 kWh.

La versión de 286 CV repite la potencia del ID.4 Pro y la batería de 77 kWh es la misma capacidad. Lo que desaparece, al menos de momento, es una versión deportiva: el ID.4 GTX llegó a 340 CV y el techo del ID. Tiguan se queda en 299.

Volkswagen anuncia hasta 600 km WLTP, cifra que corresponde a la versión más eficiente, previsiblemente la de 286 CV y batería grande.

El ID.4 con 77 kWh homologaba entre 512 y 572 km según versión, así que la mejora existe pero es moderada: unos 30 km en el mejor caso.

Por ahora solo hay consumo oficial de la versión 4MOTION, que homologa entre 15,7 y 17,2 kWh/100 km.

Para un uso real, en autopista a 120 km/h un SUV de este tamaño difícilmente bajará de 20-21 kWh/100 km.

Con 77 kWh, eso deja una autonomía en viaje de unos 370-380 km con la batería llena, y de unos 260 km entre el 10 y el 80%, que es el tramo que se usa de verdad entre cargas.

Con la batería de 58 kWh, el tramo útil en autopista se quedaría por debajo de los 200 km.

La carga es la gran ausencia de la presentación. Volkswagen no ha publicado potencias ni tiempos. La prensa británica que ya ha probado prototipos, como Electrifying, espera 105 kW en la batería de 58 kWh y hasta 165 kW en la de 77 kWh, las mismas cifras que el ID.4.

Si se confirman, el ID. Tiguan llegaría al mercado sin dar un salto en carga rápida, justo cuando rivales chinos con baterías LFP ya superan con holgura esos valores.

Sí incorpora la función vehicle-to-load mediante el adaptador PowerSocket, que se conecta a la toma de carga y permite alimentar aparatos externos.

El maletero declara hasta 534 litros, 9 litros menos que los 543 del ID.4. Una diferencia que puede deberse al método de medición y que compensa con creces con la novedad que el ID.4 nunca tuvo: un maletero delantero de 32 litros, suficiente para guardar los cables de carga.

La capacidad de remolque es otro dato relevante para el comprador familiar. Con 2.000 kg en las versiones de 77 kWh y 1.800 kg en la de 58 kWh, el ID. Tiguan puede arrastrar una caravana mediana.

Eso sí, con remolque el consumo se dispara y la autonomía real en viaje puede caer a la mitad.

La conducción con un solo pedal es de serie. El coche decelera con fuerza al soltar el acelerador, sin necesidad de pisar el freno en la mayoría de situaciones.

El asistente Connected Travel Assist permite cambios de carril asistidos en autopista y es capaz de detener el coche ante un semáforo en rojo.

La llave digital permite abrir, cerrar y arrancar el coche con el móvil, y se puede compartir con otras personas desde la aplicación de Volkswagen por mensaje o correo.

En opción habrá asientos delanteros eléctricos con masaje, memoria y ventilación, techo panorámico y un equipo de sonido Harman Kardon de 480 W.

El ID. Tiguan se venderá con cuatro acabados: Trend, Life, Style y R-Line. La preventa abre el 13 de octubre en Alemania y en buena parte de Europa con un precio de partida de 42.695 euros.

Volkswagen no ha detallado a qué versión corresponde, aunque lo lógico es que sea la de 190 CV con batería de 58 kWh.

Según InsideEVs, es una cifra muy parecida a la que cuesta hoy el ID.4 en muchos mercados europeos, así que el cambio de nombre no llega con subida de precio.

Para España no hay todavía PVP ni fecha de apertura de pedidos. Como referencia, el ID. Polo cuesta en España unos 1.000 euros más que en Alemania en su versión de acceso.

Si la diferencia fuese proporcional, el ID. Tiguan de entrada rondaría los 44.000-44.500 euros de PVP.

Las entregas empiezan a comienzos de 2027 y la convocatoria actual del Plan Auto+ cierra el 31 de diciembre, de modo que las ayudas dependerán de que haya una nueva convocatoria y de sus condiciones.

El momento le favorece. Volkswagen ya recibe en Alemania más pedidos de eléctricos que de coches de combustión.

El ID. Tiguan corrige casi todo lo que se le criticaba al ID.4: el diseño, los mandos táctiles y la calidad percibida del interior.

Lo que no ha cambiado, al menos sobre el papel, es la base técnica de baterías y carga. Además, la competencia es mucho mayor y los coches eléctricos son el futuro de la marca alemana.