El éxito del autoconsumo agota las ayudas para paneles solares en Gran Canaria

El programa para autoconsumo residencial recibió más de 400 solicitudes de hogares que podrán dar el paso a la generación de su propia energía mediante instalaciones fotovoltaicas.

El interés por las instalaciones fotovoltaicas domésticas sigue creciendo en Gran Canaria. El Consejo Insular de la Energía de Gran Canaria (CIEGC) ha cerrado la convocatoria de ayudas para el fomento de instalaciones de energía solar fotovoltaica en viviendas correspondiente a 2026 después de agotar la totalidad del presupuesto disponible.

Una dotación que tuvo que ampliarse desde los 700.000 euros inicialmente previstos hasta alcanzar el millón de euros debido a la elevada demanda registrada.

La convocatoria, abierta desde el pasado mes de abril, ha recibido más de 400 solicitudes, una cifra que pone de manifiesto el creciente interés de los hogares de la isla por reducir su dependencia de la red eléctrica mediante sistemas de autoconsumo y aprovechar el potencial solar del archipiélago. El CIEGC prevé resolver los expedientes antes de que finalice el presente año.

El cierre de esta línea de subvenciones supone uno de los mejores indicadores del avance del autoconsumo residencial en la isla. En apenas unos meses, la demanda ciudadana ha sido suficiente para consumir la totalidad de los fondos disponibles, obligando a la administración insular a incrementar la partida inicial en cerca de un 43%, pasando de 700.000 euros a un millón de euros.

Desde el Cabildo de Gran Canaria interpretan estos datos como una muestra de la consolidación de las energías renovables entre los particulares. El consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento, Raúl García Brink, ha destacado que la respuesta obtenida confirma el compromiso de la ciudadanía con la transformación del modelo energético insular.

Según sus declaraciones, el volumen de solicitudes presentadas respalda la denominada “revolución de las azoteas”, una estrategia impulsada desde hace años para fomentar la generación distribuida y avanzar hacia un sistema energético más limpio, resiliente y eficiente.

La evolución de este programa refleja además una tendencia que se repite en numerosos territorios españoles. Tras varios años de incremento en los costes energéticos y una mayor concienciación sobre la necesidad de reducir las emisiones, cada vez más propietarios contemplan la instalación de paneles solares como una inversión a largo plazo capaz de disminuir la factura eléctrica y aumentar la autonomía energética de las viviendas.

El agotamiento de los fondos destinados al segmento residencial no implica, sin embargo, el final de las ayudas al autoconsumo en Gran Canaria durante este ejercicio.

El Consejo Insular de la Energía mantiene abiertas otras convocatorias dirigidas a diferentes perfiles de beneficiarios, con el objetivo de seguir impulsando la implantación de energías renovables en la isla.

Una de las líneas que continúa disponible es la destinada a proyectos de autoconsumo colectivo y comunidades energéticas. Este programa cuenta con una dotación inicial de 175.000 euros y busca fomentar modelos de generación compartida, una modalidad que está adquiriendo cada vez más protagonismo en el desarrollo de la transición energética.

Las ayudas para esta modalidad pueden alcanzar hasta 20.000 euros por proyecto. La subvención contempla una aportación de hasta 500 euros por cada kilovatio de potencia instalada, con un límite máximo de 15.000 euros.

A ello se suma una ayuda adicional de hasta 300 euros por kilovatio hora de capacidad de almacenamiento energético, con un tope de 5.000 euros.

Los destinatarios de estas ayudas son comunidades de propietarios, agrupaciones de personas físicas o jurídicas privadas y comunidades energéticas legalmente constituidas que cumplan los requisitos establecidos en la normativa reguladora.

El plazo para presentar solicitudes permanecerá abierto hasta el 31 de diciembre de 2026 o hasta que se agoten los fondos disponibles.

La apuesta por el autoconsumo colectivo responde a una de las principales barreras que todavía encuentra la generación solar residencial: la imposibilidad de instalar paneles en determinadas viviendas.

Mediante estos modelos compartidos, varios consumidores pueden beneficiarse de una misma instalación, repartiendo tanto los costes como la energía generada.

Esta fórmula resulta especialmente relevante en edificios residenciales y zonas urbanas con alta densidad de población.

Paralelamente, el Cabildo mantiene activa la convocatoria destinada a empresas y entidades sin ánimo de lucro. En este caso, la dotación económica asciende a 125.000 euros y contempla subvenciones de hasta 4.000 euros para instalaciones fotovoltaicas, en función de la potencia instalada, así como ayudas adicionales de hasta 1.000 euros para sistemas de almacenamiento energético.

La continuidad de estas líneas de apoyo evidencia que la estrategia insular no se limita al ámbito doméstico, sino que busca extender la generación renovable a todos los segmentos de consumo.

Tanto las empresas como las organizaciones sin ánimo de lucro pueden encontrar en la energía solar una herramienta para reducir costes operativos y mejorar su sostenibilidad económica y ambiental.

Junto al anuncio del cierre de la convocatoria residencial de 2026, el Consejo Insular de la Energía también ha adelantado algunos detalles de la próxima edición.

La entidad ha confirmado que la convocatoria correspondiente a 2027 será publicada durante el primer trimestre del próximo año. Además, ha precisado que únicamente podrán optar a las ayudas los gastos subvencionables realizados a partir del 1 de enero de 2027.

Este aspecto resulta especialmente relevante para quienes estén planificando nuevas instalaciones. Con esta medida, la administración busca ofrecer certidumbre a los potenciales beneficiarios y evitar dudas sobre la elegibilidad de las inversiones realizadas antes de la apertura formal de la nueva convocatoria.

La elevada participación registrada este año también ofrece una fotografía bastante precisa del momento que atraviesa el autoconsumo en Gran Canaria. Más allá de los incentivos económicos, el volumen de solicitudes refleja una mayor aceptación social de las tecnologías fotovoltaicas y una creciente confianza en su rentabilidad.

En un territorio insular con abundante recurso solar y una fuerte dependencia energética exterior, la expansión de la generación distribuida adquiere una importancia estratégica.

Cada nueva instalación doméstica contribuye a reducir la demanda de energía procedente de combustibles fósiles y fortalece la capacidad del sistema eléctrico para integrar generación renovable cercana al punto de consumo.

El agotamiento del millón de euros destinado a viviendas confirma así que la demanda de soluciones de autoconsumo continúa creciendo en la isla.

Mientras el Cabildo prepara la convocatoria de 2027, las ayudas todavía disponibles para comunidades energéticas, autoconsumo colectivo, empresas y entidades sin ánimo de lucro seguirán desempeñando un papel relevante en el despliegue de nuevas instalaciones solares.

La respuesta obtenida en esta edición sugiere que la energía fotovoltaica ha dejado de ser una opción minoritaria para convertirse en una alternativa cada vez más presente en las decisiones de inversión de hogares y organizaciones de Gran Canaria.