El nuevo Xpeng P7+ se presenta con tecnología de 800 voltios y una potencia de carga insuperable.

La marca china ha confirmado la llegada a Europa de esta berlina eléctrica de 5,07 metros de largo, un modelo que sustituye al anterior P7 y que se situará junto a los SUV G6 y G9 dentro de la gama de la compañía.
Su lanzamiento comercial arrancará durante abril de 2026, mientras que las primeras entregas están previstas a partir de mayo en algunos mercados europeos y después del verano en España.
El P7+ llega con una estrategia muy clara. Xpeng quiere ofrecer un coche con el tamaño y la presencia de una berlina premium, pero acompañado de un nivel de equipamiento muy elevado, una gran capacidad de carga y, sobre todo, una velocidad de recarga muy superior a la de la mayoría de sus rivales directos.
A simple vista, el Xpeng P7+ deja claro que no pretende pasar desapercibido. Su silueta fastback, larga y muy baja, se aleja del estilo SUV que domina actualmente el mercado europeo.
Mide 5,07 metros de largo, 1,94 metros de ancho y 1,51 metros de alto, con una distancia entre ejes de tres metros.
Esto lo sitúa apenas 10 centímetros por debajo de un Mercedes Clase S y claramente por encima de rivales como el BYD Seal, que se queda en 4,80 metros.
Su diseño ha sido desarrollado bajo la dirección de Rafik Ferrag, responsable también del anterior P7, y combina una imagen limpia y muy aerodinámica con algunos rasgos de inspiración futurista.
La marca anuncia un coeficiente aerodinámico de apenas 0,211 Cx, una cifra especialmente baja para un vehículo de este tamaño y que resulta fundamental tanto para contener el consumo como para mejorar la autonomía.
Pero más allá de la carrocería, la gran novedad del P7+ está en su plataforma y en su arquitectura electrónica. El modelo utiliza la plataforma F del grupo Xpeng y estrena el nuevo chip propietario Turing, desarrollado por la propia compañía.
Este procesador alcanza una capacidad de cálculo de hasta 750 TOPS, el doble que la generación anterior, y se convierte en uno de los principales argumentos tecnológicos del coche.
Según Xpeng, esta capacidad permite gestionar en tiempo real toda la información procedente de cámaras, radares y sensores, mejorando el funcionamiento de los asistentes a la conducción y permitiendo futuras actualizaciones remotas.
La compañía insiste en que el P7+ es un vehículo definido por software, preparado para incorporar nuevas funciones mediante actualizaciones OTA sin necesidad de pasar por el taller.
Ese enfoque digital queda todavía más evidente en el habitáculo. El interior está dominado por una gran pantalla central de 15,6 pulgadas desde la que se controla prácticamente todo.
Frente al conductor se sitúa un cuadro de instrumentos digital de 8,8 pulgadas, mientras que de serie se incluye también un head-up display proyectado sobre el parabrisas.
La sensación inicial es la de encontrarse ante un habitáculo muy moderno, minimalista y claramente inspirado en la filosofía de Tesla.
Apenas existen botones físicos y casi todas las funciones se agrupan en la pantalla principal, desde la climatización o la apertura del maletero hasta la activación de las luces, la regulación de la dirección, la dureza de la suspensión o la intensidad de la frenada regenerativa.
Ese planteamiento tiene ventajas y desventajas. Por un lado, el sistema destaca por su rapidez de funcionamiento, su calidad gráfica y la enorme cantidad de opciones disponibles. Por otro, obliga al conductor a navegar por varios submenús para realizar acciones sencillas.
Durante las primeras pruebas realizadas por medios europeos, algunos periodistas también detectaron pequeños fallos de software, como la reactivación de ciertos asistentes previamente desconectados o problemas puntuales en algunas funciones digitales.
Xpeng ha confirmado que el modelo recibirá una actualización antes del inicio de las entregas en España. La calidad percibida está un escalón por encima de lo habitual en muchos fabricantes chinos.
Aunque todavía no alcanza el refinamiento de una berlina alemana de referencia, sí ofrece una combinación convincente de plásticos blandos, superficies texturizadas y tapicería de cuero vegano.
El resultado transmite una sensación más cercana a un coche premium de lo que cabría esperar por su precio.
La amplitud interior es, precisamente, otro de los puntos fuertes del P7+. Delante hay espacio suficiente para dos adultos de hasta 1,95 metros de altura. Los asientos cuentan con reglajes eléctricos, calefacción, ventilación y función masaje desde el acabado de acceso.
Además, pueden reclinarse casi por completo para formar una superficie plana junto con las plazas posteriores.
Detrás, el gran protagonista es el espacio para las piernas. La batalla de tres metros permite ofrecer una distancia muy generosa, aunque la caída del techo limita ligeramente la altura disponible.
Los pasajeros de hasta 1,85 metros viajan con total comodidad, pero quienes superen esa estatura pueden llegar a rozar con la cabeza en la parte posterior del techo.
Las plazas traseras también incluyen un nivel de confort poco habitual en este segmento de precio. Los respaldos pueden reclinarse eléctricamente hasta 10 grados y los pasajeros disponen de una pantalla de 8 pulgadas desde la que pueden controlar la climatización, la ventilación o el masaje de los asientos.
Sin embargo, probablemente el dato más llamativo del interior sea la capacidad de carga. El maletero ofrece 573 litros con los asientos en posición normal, una cifra ya notable para una berlina.
Si se abaten los respaldos posteriores, el volumen crece hasta 1.931 litros, prácticamente el nivel de muchos SUV o familiares de gran tamaño. La presencia de un enorme portón trasero facilita mucho la carga de objetos voluminosos.
La gama mecánica del Xpeng P7+ estará formada por tres versiones. La variante Standard Range utiliza un único motor trasero de 245 CV y 450 Nm, asociado a una batería de 61,7 kWh.
Esta versión acelera de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos y homologa una autonomía de 455 kilómetros WLTP.
Por encima se sitúa la Long Range, previsiblemente la más demandada en Europa. Mantiene la tracción trasera, pero eleva la potencia hasta 313 CV.
Su batería crece hasta 74,9 kWh y permite alcanzar 530 kilómetros de autonomía homologada. En este caso, el 0 a 100 km/h se completa en 6,2 segundos.
En lo más alto de la gama aparece la versión Performance. Equipa dos motores, uno en cada eje, dispone de tracción total y alcanza una potencia conjunta de 503 CV. Con ella, el P7+ puede acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 4,3 segundos, una cifra propia de berlinas deportivas mucho más caras.
Mantiene la batería de 74,9 kWh, aunque su autonomía baja ligeramente hasta 500 kilómetros. Todas las versiones comparten una velocidad máxima limitada electrónicamente a 200 km/h.
A pesar de sus cifras de potencia, el enfoque dinámico del P7+ no es el de una berlina radicalmente deportiva. Xpeng ha priorizado el confort y la facilidad de uso.
La suspensión adaptativa DCC controla bien los movimientos de la carrocería y filtra con eficacia las irregularidades del asfalto, mientras que el aislamiento acústico permite viajar con un nivel de silencio muy elevado.
Durante las primeras pruebas, la versión Long Range de 313 CV sorprendió por su equilibrio. Con un peso en torno a 2.100 kilos, el coche se mueve con más agilidad de la esperada.
La dirección, aunque algo artificial, tiene un tacto suficientemente preciso y relativamente directo, mientras que la suspensión contiene bien tanto los balanceos como los cabeceos en frenadas intensas.
La marca ofrece varios modos de conducción y tres niveles de dureza tanto para la dirección como para la amortiguación.
Las diferencias entre ellos no son especialmente acusadas, pero permiten adaptar el comportamiento del coche a distintos usos.
En materia de consumo, el Xpeng P7+ también deja una impresión positiva. La versión Long Range homologa 16,4 kWh/100 km según el ciclo WLTP.
Durante las primeras pruebas realizadas en carretera abierta, ciudad y autovía, algunos medios registraron cifras reales muy cercanas, alrededor de 16,3 kWh/100 km.
En ciudad incluso resulta relativamente sencillo bajar de 12 kWh/100 km, mientras que en autovía a velocidades algo superiores a las legales el consumo puede moverse entre 18 y 19 kWh/100 km.
Sin embargo, el verdadero argumento comercial del P7+ no está tanto en su autonomía como en su capacidad de recarga.
Gracias a su arquitectura eléctrica de 800 voltios y a una tasa de carga de hasta 5C, la berlina china puede alcanzar picos de hasta 446 kW en corriente continua.
Eso significa que puede pasar del 10 al 80% de la batería en apenas 12 minutos, siempre que se utilice un punto de carga compatible y las condiciones sean favorables. Incluso la versión de acceso es capaz de cargar a un máximo de 350 kW.
Estas cifras sitúan al P7+ entre los coches eléctricos de producción más rápidos del mercado a la hora de recuperar autonomía. La diferencia frente a algunos rivales es notable.
El BYD Seal, considerado su competidor más cercano por tamaño y precio, admite un máximo de 150 kW y necesita aproximadamente 37 minutos para pasar del 10 al 80%.
En corriente alterna, el Xpeng admite hasta 11 kW y todas las versiones incluyen bomba de calor y función V2L de serie, permitiendo alimentar dispositivos externos con una potencia de hasta 3,3 kW.
El equipamiento es otro de los apartados donde Xpeng quiere marcar distancias. Desde la versión básica, el P7+ incorpora techo panorámico, Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, sistema de sonido con 20 altavoces, dos cargadores inalámbricos de 50 W, llantas de 19 pulgadas, suspensión pilotada, acceso mediante tarjeta NFC, control por voz, asistente virtual y un completo paquete de asistentes a la conducción.
Las versiones superiores añaden llantas de 20 pulgadas, asientos traseros calefactados, ventilados y con masaje, además de un equipamiento todavía más completo.
Todo ello llega acompañado de un precio muy agresivo para el tamaño y el nivel tecnológico del coche. Xpeng ha confirmado que el P7+ arrancará en Europa desde 45.990 euros en su versión Standard Range, mientras que la Long Range costará 49.990 euros y la Performance partirá de 53.990 euros.
En España, la marca maneja incluso cifras algo más bajas gracias a campañas comerciales y a las ayudas previstas.
La versión de acceso podría situarse cerca de los 41.000 euros, mientras que la Long Range rondaría los 44.000 euros. La variante Performance se movería alrededor de 53.500 euros.
Parte de esa ventaja económica se explica porque el P7+ ya se fabrica en Europa. La producción tiene lugar en la planta de Magna Steyr en Graz, Austria, la misma instalación donde se ensamblan modelos de firmas como Mercedes o BMW.
Esta decisión no sólo facilita la logística y reduce los tiempos de entrega, sino que también permite al modelo acogerse a determinadas ayudas y evita parte del impacto de los aranceles sobre los coches fabricados en China.
Con el P7+, Xpeng lanza una de las propuestas más ambiciosas que han llegado a Europa desde un fabricante chino. No es simplemente una berlina eléctrica más.
Combina un tamaño muy superior al de la mayoría de sus rivales directos, una velocidad de carga que hoy apenas tiene competencia, una enorme capacidad de maletero y un nivel de equipamiento que hasta hace poco era exclusivo de modelos mucho más caros.
La llegada de este modelo deja claro que la batalla del coche eléctrico ya no se juega únicamente en autonomía o potencia.
El software, la inteligencia artificial, la experiencia digital y la velocidad de recarga se han convertido en factores decisivos.
Y ahí, al menos sobre el papel, el Xpeng P7+ llega a Europa con argumentos suficientes para obligar a reaccionar a marcas como Tesla, BMW, Mercedes o BYD.







