Tesla, la firma que durante años lideró la revolución del coche eléctrico a nivel mundial, atraviesa en 2025 uno de sus momentos más delicados en el mercado europeo.

Las cifras no solo reflejan un retroceso comercial, sino que empiezan a consolidar un cambio de liderazgo: la hegemonía de la marca estadounidense empieza a diluirse mientras su principal competidor asiático, BYD, avanza sin freno por el continente.
En julio, las señales de alarma se dispararon. Tesla registró caídas de ventas en cuatro de los cinco grandes mercados de Europa: Alemania, Reino Unido, Francia e Italia.
En Reino Unido, uno de sus principales bastiones, las ventas se desplomaron un 59,91% interanual, con apenas 987 coches vendidos, según datos de la SMMT británica.
Mientras tanto, BYD no solo resistía, sino que cuadruplicaba sus cifras en ese mismo país, alcanzando las 3.184 unidades.
En Alemania, la caída fue aún más dolorosa, con un descenso del 57,8% en los primeros siete meses del año.
Francia no ofrece consuelo para Tesla. Allí, la caída en lo que va de año alcanza el 38,52%, con solo 13.230 coches matriculados.
La situación es similar en Italia, donde Tesla ha vendido un 34,7% menos de unidades en comparación con el mismo periodo de 2024.
Solo en julio, vendieron 457 coches, frente a los 1.967 de BYD, que multiplicó sus cifras por más de nueve respecto al año anterior.
Frente a esta hemorragia comercial, el crecimiento de BYD en Europa no solo es sólido, sino que roza lo espectacular.
En el Reino Unido, la marca china ha vendido 22.574 unidades entre enero y julio, frente a las 23.708 de Tesla. La brecha, que apenas supera el millar de vehículos, ilustra cómo BYD está cada vez más cerca de arrebatarle el liderazgo incluso en sus mercados más consolidados.
En España, la situación de Tesla es diferente. Aunque logró vender un 1,1% más en lo que va de año, su cuota de mercado se ha reducido drásticamente.
De controlar un 26,9% del mercado eléctrico español en 2024, ha pasado a tener apenas un 14,3% en 2025.
Esto, en un entorno donde las ventas de coches eléctricos crecieron casi un 90%, muestra que Tesla está perdiendo tracción mientras sus competidores la ganan.
BYD, por su parte, ha tomado el liderazgo con decisión. En lo que va de año ha vendido 12.354 vehículos en España, frente a los 7.868 de Tesla.
Solo en julio, BYD matriculó 2.158 unidades, siete veces más que su rival norteamericano. El Dolphin Surf, uno de sus modelos estrella, ha conquistado al mercado español y ha desplazado al Model 3, que fue durante años el eléctrico más vendido.
Ni siquiera en el apartado de modelos individuales Tesla logra mantenerse en cabeza como antes. El Model 3, que en su día fue el buque insignia de la marca, se ha visto superado en julio por coches como el Toyota BZ4X y el propio BYD Dolphin Surf.
Aunque aún lidera el acumulado del año con 4.545 unidades vendidas, la tendencia es clara: la competencia asiática está conquistando el mercado con propuestas más asequibles y una agresiva expansión comercial.
El contexto global tampoco favorece a Tesla. En el segundo trimestre de 2025, la compañía registró una caída del 13,5% en sus ventas globales, con 384.122 vehículos entregados.
Su beneficio neto también descendió un 16%, quedando en 1.172 millones de dólares, y su facturación se redujo un 12%, hasta los 22.496 millones de dólares. Unos datos que reflejan que los problemas no se limitan a Europa, pero que en este continente se están manifestando con mayor crudeza.
Pese a todo, el consejo de administración de Tesla decidió premiar a Elon Musk con un nuevo plan de compensación de 30.000 millones de dólares.
Se trata de un paquete de acciones restringidas, que podrá adquirir si cumple ciertos objetivos, mientras el plan anterior, valorado en 55.000 millones, sigue paralizado por una disputa legal.
Una decisión que ha generado críticas entre accionistas y analistas, especialmente considerando que Musk no ha percibido una compensación significativa desde 2017, según la propia compañía.
Pero también ha generado malestar en un contexto en el que Tesla pierde cuota, reputación y liderazgo.
Los factores que explican el declive europeo de Tesla son múltiples. Por un lado, la expansión de marcas chinas como BYD ha sido más rápida de lo que muchos esperaban.
Estos fabricantes no solo ofrecen productos más baratos, sino que están invirtiendo fuertemente en marketing y red de distribución.
Además, marcas como Volkswagen, Toyota, Kia y Hyundai están reaccionando con agilidad y ampliando su oferta de eléctricos competitivos.
Pero el otro gran factor es Elon Musk. Su figura mediática, a veces carismática y otras veces polémica, está teniendo un coste reputacional real para Tesla.
Su involucramiento en política, sus posturas radicales y su falta de filtro en redes sociales están afectando la percepción de la marca, especialmente en un continente como Europa, donde la sensibilidad política y ambiental tiene un peso importante en las decisiones de compra.
¿Estamos entonces ante el principio del fin del dominio de Tesla en Europa?. Todavía es pronto para afirmarlo.
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