Leapmotor no se detiene y acelera su ofensiva en el segmento eléctrico más competitivo con un nuevo modelo.

El A05, desvelado a través de los registros del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT), se perfila como un compacto de acceso que no solo amplía la gama del fabricante, sino que también eleva la presión sobre sus rivales al introducir tecnologías hasta ahora reservadas a segmentos superiores.
La estrategia de Leapmotor no es nueva, pero sí cada vez más agresiva. En apenas unos años, la marca ha pasado de contar con una oferta limitada a desplegar una familia de modelos que cubre prácticamente todos los segmentos clave del mercado eléctrico.
El A05 encaja como una pieza fundamental dentro de ese crecimiento: un hatchback compacto que se sitúa por debajo del A10 conocido en China como B03X y por encima del urbano T03, consolidando una escalera de producto pensada para captar volumen.
Con 4,20 metros de longitud, 1,80 metros de anchura y 1,56 metros de altura, el A05 se posiciona claramente dentro del segmento de los compactos eléctricos urbanos.
La distancia entre ejes, de aproximadamente 2,60 metros (con ligeras variaciones según la fuente, entre 2.600 y 2.605 mm), revela una apuesta por maximizar el espacio interior sin incrementar los costes estructurales.
Esta cifra, idéntica a la del A10, sugiere una base técnica compartida que permite a Leapmotor optimizar economías de escala.
Desde el punto de vista del diseño, el A05 adopta el lenguaje estético ya visto en otros modelos de la marca, especialmente en el A10.
El frontal cerrado, las ópticas estilizadas y las líneas limpias responden a una filosofía que prioriza la simplicidad y la eficiencia frente a soluciones más llamativas.
No hay grandes alardes visuales, pero sí una coherencia de gama que refuerza la identidad del fabricante.
En este caso, además, el formato hatchback una carrocería de dos volúmenes marca una diferencia clara respecto a la proliferación de SUV y crossover en la gama, lo que apunta directamente a mercados como el europeo, donde este tipo de silueta sigue teniendo un peso significativo.
En el apartado técnico, el Leapmotor A05 recurre a una configuración bien conocida dentro de la industria china: un motor síncrono de imanes permanentes, identificado como TZ180QY057 y desarrollado por Huzhou Leap Power Technology.
Este propulsor se ofrecerá en dos niveles de potencia, con versiones de 70 kW (en torno a 94-95 CV) y 90 kW (entre 121 y 122 CV según las fuentes). Ambas configuraciones están orientadas a un uso cotidiano, priorizando la eficiencia y el coste frente a las prestaciones puras.
La batería, por su parte, será de química LFP (litio-ferrofosfato), una elección cada vez más habitual en los modelos de acceso debido a su menor coste, mayor durabilidad y mejor comportamiento en ciclos de carga.
Leapmotor contempla varios proveedores para este componente, incluyendo su propia división Leap Energy, así como empresas como Gotion High-tech y Zernergy.
Aunque el registro del MIIT no detalla la capacidad exacta del pack, las referencias al A10 que ofrece baterías de entre 39,8 kWh y 53 kWh con autonomías de 403 y 505 kilómetros bajo el ciclo CLTC permiten anticipar cifras similares o ligeramente inferiores para el A05.
Sin embargo, el elemento más disruptivo del A05 no está en su tamaño ni en su mecánica, sino en su tecnología. El modelo podrá equipar un sensor LiDAR, previsiblemente asociado a la versión más potente de 90 kW.
Este tipo de sensor, basado en láser, permite una percepción del entorno mucho más precisa que las cámaras convencionales y se asocia habitualmente con sistemas avanzados de asistencia a la conducción e incluso funciones de conducción autónoma de nivel superior.
Hasta hace poco, el LiDAR era patrimonio casi exclusivo de vehículos de gama alta, debido a su elevado coste. Sin embargo, la rápida reducción de precios en China está cambiando ese paradigma.
Leapmotor ya había dado un primer paso en esta dirección con el A10, considerado uno de los modelos más asequibles en ofrecer esta tecnología.
Con el A05, la marca pretende ir un paso más allá y llevar el LiDAR a un segmento todavía más económico, intensificando una tendencia que otros fabricantes, como BYD, también han comenzado a explorar.
El equipamiento tecnológico no se limita al LiDAR. El registro del MIIT menciona la presencia de una cámara frontal monocular, cámaras en los retrovisores exteriores y una cámara adicional en el paragolpes delantero, configurando un ecosistema de sensores que refuerza las capacidades de asistencia a la conducción.
A esto se suma un catálogo de personalización poco habitual en modelos de acceso, con opciones de acabados para los pasos de rueda, llantas, combinaciones de carrocería bicolor y distintos elementos estéticos.
En el interior, aunque todavía no se han publicado imágenes oficiales, todo apunta a una configuración similar a la del A10.
Esto implicaría la presencia de una pantalla central de gran formato en torno a 14,6 pulgadas con resolución 2,5K y un cuadro de instrumentos digital de aproximadamente 8,88 pulgadas.
Este tipo de configuración refuerza la percepción de valor del vehículo, un aspecto clave en un segmento donde el precio sigue siendo el principal argumento de compra.
Precisamente el precio es uno de los factores que más interés despierta en torno al A05. Aunque no hay cifras oficiales confirmadas, algunas estimaciones sitúan su coste en torno a los 10.000 euros en China, lo que lo convertiría en uno de los eléctricos más asequibles del mercado con tecnología avanzada.
Este posicionamiento encaja con la estrategia de Leapmotor de reducir costes mediante integración vertical, produciendo internamente componentes clave como baterías y sistemas electrónicos.
El contexto en el que llega el A05 es igualmente relevante. Leapmotor ha experimentado una transformación notable en los últimos años, pasando de ser una startup con pérdidas a una empresa rentable.
En 2025, la compañía alcanzó un beneficio neto de 540 millones de yuanes, frente a las pérdidas de 2.820 millones registradas el año anterior.
Los ingresos se duplicaron hasta los 64.720 millones de yuanes, con un margen bruto del 14,5% y un total de 596.555 vehículos entregados, el doble que en 2024.
Estas cifras respaldan un ambicioso objetivo: alcanzar el millón de unidades vendidas en 2026.
Dentro de esa hoja de ruta, el A05 juega un papel clave como modelo de volumen.
Su enfoque en el segmento compacto lo sitúa en competencia directa con modelos como el BYD Dolphin en China, mientras que en Europa podría enfrentarse a propuestas como el Volkswagen ID.3, el Cupra Born o el MG4, aunque por tamaño también se aproxima a alternativas más urbanas como el Citroën ë-C3 o el FIAT Grande Panda.
La expansión internacional es, de hecho, otro de los pilares de la estrategia de Leapmotor. La marca, respaldada por Stellantis, ha acelerado su despliegue en Europa, donde ya prepara el lanzamiento de varios modelos y la producción local en plantas como la de Figueruelas, en Zaragoza.
El A05 forma parte de estos planes, con una posible llegada al mercado europeo a finales de 2026. No obstante, como ya ha ocurrido con otros modelos, es probable que las especificaciones difieran respecto a la versión china, especialmente en lo relativo a la potencia del motor.
Otro aspecto interesante es la posible adaptación de su nombre comercial fuera de China.
Siguiendo la lógica de nomenclatura de la marca, el A05 podría adoptar la denominación B03 en Europa, alineándose con el B03X (A10) y diferenciándose por su carrocería hatchback frente al formato crossover.
En paralelo al desarrollo del A05, Leapmotor continúa ejecutando su calendario de lanzamientos. El A10, por ejemplo, tiene previsto su debut comercial en China el 26 de marzo, en un movimiento que ha pasado de la preventa inicial a un lanzamiento directo, reflejando la urgencia con la que la marca está desplegando su gama.
A esto se suman otros proyectos como el B05, el B10 con tecnología EREV y futuros modelos de segmentos superiores.
En este escenario, el Leapmotor A05 no es simplemente un nuevo modelo, sino un síntoma de una transformación más profunda en la industria.
La combinación de costes ajustados, integración vertical y rápida adopción de tecnologías avanzadas está redefiniendo las reglas del juego, especialmente en China, donde la competencia se ha convertido en una auténtica carrera por democratizar el coche eléctrico.
Lo que está en juego va más allá de un modelo concreto. Si propuestas como el A05 logran trasladar al gran público tecnologías como el LiDAR a precios cercanos a los 10.000 euros, el impacto sobre el mercado global puede ser significativo. Para los fabricantes tradicionales, supone un desafío directo en términos de costes y propuesta de valor.
Para los consumidores, abre la puerta a un nivel de equipamiento y seguridad que hasta hace poco parecía inalcanzable en el segmento de acceso.







