Su tercera generación será 100% eléctrica y marcará el adiós definitivo a los motores de combustión en la gama Juke.

El Nissan Juke está a punto de vivir su mayor transformación desde que debutó como uno de los SUV urbanos más reconocibles y discutidos del mercado.
Su tercera generación, que verá la luz en 2026, marcará un antes y un después: abandonará definitivamente la combustión para convertirse en un vehículo 100% eléctrico.
Pero lo hará sin renunciar a su esencia, manteniendo ese carácter distintivo que siempre ha hecho del Juke un modelo tan personal como polarizante.
Los primeros prototipos ya han sido cazados durante sus pruebas en carretera, y lo que muestran, incluso bajo el espeso camuflaje, es una evolución clara.

Nissan parece haber entendido que, si bien la electrificación requiere cambios técnicos profundos, no debe implicar la pérdida de identidad estética.
Al contrario: el nuevo Juke eléctrico se perfila como un crossover más maduro, más refinado en algunos aspectos, pero igual de provocador.
El frontal abandona los excesos de los primeros Juke, esos faros saltones que lo convirtieron en un icono, para apostar por una estética más centrada.
Aun así, mantiene los grandes faros redondos, ahora integrados con más equilibrio en una carrocería que busca ser tan funcional como expresiva.
El capó es más plano y las proporciones más sobrias, lo que no implica aburrimiento, sino una evolución hacia lo que podríamos llamar un «descaro racionalizado».
Este nuevo lenguaje visual también se manifiesta en la parte trasera, donde los pilotos redondos y robustos conviven con líneas marcadas de hombros que evocan al prototipo Hyper Punk presentado por Nissan en 2023.
En conjunto, el coche parece avanzar hacia una estética futurista, sin caer en el efectismo gratuito. Todo lo contrario: hay intención, hay narrativa de diseño, y hay también referencias claras a otros modelos eléctricos de la marca, como el nuevo Leaf, con el que compartirá plataforma y posiblemente baterías.
De hecho, el Juke 2026 se desarrollará sobre la arquitectura CMF-EV de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi. Su “primo técnico” será el Renault 4 eléctrico, aunque en este caso el parecido será solo estructural: el Juke tendrá personalidad propia.
A diferencia del nuevo Micra, que sí hereda bastantes rasgos del Renault 5, el próximo Juke se desmarca con un lenguaje visual más agresivo y detalles únicos, como las manillas traseras ocultas en el pilar C o las delanteras enrasadas, posiblemente emergentes, reforzando esa idea de eficiencia y aerodinámica sin comprometer la usabilidad.
En el apartado técnico, todavía no hay datos confirmados por Nissan, pero las fuentes apuntan a tres posibles configuraciones de batería: dos más modestas, de 40 y 52 kWh, siguiendo la fórmula del Renault 4, y una versión superior que podría heredar directamente el paquete de 75 kWh del Leaf, con una autonomía que se acercaría a los 490 kilómetros bajo ciclo WLTP.
Esto colocaría al nuevo Juke en una posición muy competitiva dentro del segmento de los SUV eléctricos compactos, un nicho en plena expansión donde la autonomía y el diseño juegan un papel clave.
La marca japonesa se juega mucho con este modelo: no solo debe atraer a nuevos clientes con su propuesta sin emisiones, también necesita conservar a los fieles del Juke de siempre, aquellos que valoran su aspecto rompedor y su actitud diferente frente al resto de SUV urbanos del mercado.
El desafío es considerable. La electrificación requiere más que cambiar el motor: implica una redefinición del producto, de la experiencia de uso, del valor que el coche ofrece al usuario.
Y Nissan parece decidida a lograrlo sin renunciar a lo que hace único al Juke. La combinación de diseño audaz, autonomía razonable y tecnología compartida con modelos ya probados como el Leaf o el Renault 4 puede convertirse en la clave para su éxito.
Queda por ver si la marca mantendrá su apuesta por los interiores expresivos, o si la sobriedad exterior se reflejará también en el habitáculo. Lo que es seguro es que el nuevo Juke no pasará desapercibido.
Y en un mercado cada vez más saturado de SUV eléctricos que parecen cortados por el mismo patrón, esa capacidad de destacar podría ser su mejor arma.
Con una presentación oficial prevista para la primera mitad de 2026 y las primeras unidades llegando a los concesionarios europeos poco después, el nuevo Nissan Juke eléctrico no solo representa un cambio generacional.
Es, en muchos sentidos, el inicio de una nueva etapa para Nissan. Una etapa donde lo excéntrico y lo eficiente pueden convivir. Y donde un nombre como Juke puede seguir resonando con fuerza en el mundo de los coches eléctricos.
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