Australia deja atrás los combustibles fósiles: récord de ventas coches eléctricos y baterías de almacenamiento que desplazan al gas

Las ventas de eléctricos alcanzan una cuota histórica del 16,46%, a la vez que se reduce el uso del gas gracias al crecimiento de las renovables y el almacenamiento energético.

Australia está viviendo una doble transformación que empieza a cambiar su relación con los combustibles fósiles. Por un lado, los coches eléctricos han alcanzado una cuota récord en el mercado automovilístico.

Por otro, las baterías estacionarias están reduciendo el papel del gas en el sistema eléctrico hasta niveles que hace apenas unos años parecían poco realistas.

En abril, las ventas de vehículos eléctricos de batería en Australia llegaron a 15.459 unidades, lo que supone una cuota de mercado del 16,46%.

Es un nuevo máximo histórico para el país y una subida muy importante frente al 6,6% registrado en abril del año anterior. En lo que va de año, las ventas ya superan las 40.000 unidades, más del doble que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

El impulso llega en un contexto marcado por los altos precios del combustible y la incertidumbre sobre el suministro energético. Cada vez más conductores australianos están optando por vehículos eléctricos como alternativa al coche de gasolina, y el mercado empieza a reflejar un cambio de escala.

BYD se ha convertido en la gran protagonista del mes. La marca china lideró el segmento eléctrico y se colocó como la segunda firma más vendida del mercado australiano en general, solo por detrás de Toyota. Su Sealion 7 fue el eléctrico más vendido de abril, con 1.780 unidades, y ya se sitúa a menos de 500 unidades del Tesla Model Y en el acumulado anual.

Tesla, pese a tener un inicio de trimestre habitualmente más lento, también duplicó con creces sus ventas frente a abril del año pasado.

El Model Y quedó en cuarta posición mensual con 822 unidades, superado por el BYD Sealion 7, el Geely EX5 y el Zeekr 7X. Geely matriculó 1.202 unidades del EX5, mientras que Zeekr rozó por primera vez las 1.000 entregas mensuales con el 7X.

El avance no se limita a los coches eléctricos puros. Los híbridos enchufables también crecieron en abril, con 9.628 unidades vendidas, por encima de las más de 8.200 registradas en marzo.

Este cambio en las carreteras coincide con otro igual de relevante en la red eléctrica. Queensland, uno de los grandes estados energéticos de Australia, está reduciendo con fuerza su dependencia del gas gracias a la combinación de renovables y baterías.

En apenas dos años, el almacenamiento estacionario ha empezado a asumir parte del papel que antes ocupaban las centrales térmicas durante las horas de máxima demanda.

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Los datos muestran la velocidad del cambio. La generación con gas dentro del Mercado Nacional Eléctrico australiano cayó en abril hasta los 382 GWh, un 49% menos que en el mismo mes del año anterior y el nivel más bajo en más de dos décadas. Al mismo tiempo, la generación solar y eólica a gran escala alcanzó los 4,7 TWh, un 24% más interanual.

Queensland produjo en abril 1.256 GWh renovables, con 678 GWh de solar y 578 GWh de eólica. Además, se convirtió en el primer estado australiano en descargar más de 100 GWh desde sistemas de almacenamiento en un solo mes.

El efecto también se nota en los precios. El precio mayorista de la electricidad en Queensland cayó hasta una media cercana a los 95 dólares australianos por MWh en 2025, un 15% menos interanual. En el primer trimestre de 2026 bajó de nuevo hasta unos 65 dólares australianos por MWh, otro descenso del 27%.

El mensaje de fondo es claro: Australia no solo está electrificando su parque móvil, también está limpiando cada vez más la electricidad que alimentará esos vehículos.

Ese punto es importante porque une las dos partes de la transición. Los coches eléctricos reducen el consumo de gasolina y diésel, mientras las baterías y renovables reducen el peso del gas en la generación eléctrica.

Aun así, el país afronta un reto evidente. La producción renovable crece tan rápido que la red no siempre puede absorberla. Solo en abril se desperdiciaron alrededor de 571 GWh de generación solar y eólica, principalmente durante periodos de exceso de oferta y precios negativos.

Australia todavía no ha dejado atrás por completo los combustibles fósiles, pero los datos apuntan a un cambio de dirección cada vez más claro. En las carreteras, los eléctricos ya superan el 16% de cuota mensual.

En la red, las baterías empiezan a desplazar al gas. Y ambos movimientos muestran que la electrificación ya no avanza como una promesa futura, sino como una transformación medible en ventas, generación y precios.