El Polestar 3 Long Range Single Motor ha conseguido recorrer 935,44 kilómetros con una sola carga de batería.

Este logro ha sido registrado oficialmente por Guinness World Records que coloca al SUV eléctrico sueco, con fabricación y tecnología de raíz china, en lo más alto de la eficiencia entre los SUVs eléctricos.
Lo más llamativo es que el vehículo no llevaba modificaciones ni trucos técnicos ni se probó en condiciones de laboratorio.
Era un modelo de serie, idéntico al que cualquier cliente puede adquirir en España, equipado con llantas estándar de 20 pulgadas y neumáticos Michelin Sport 4 EV.
La hazaña se llevó a cabo en carreteras públicas del Reino Unido, atravesando condados como Norfolk, Leicestershire y Cambridgeshire.
Nada de circuitos cerrados ni pistas controladas. Durante 22 horas y 57 minutos, tres conductores profesionales, Sam Clarke, Kevin Booker y Richard Parker, se turnaron cada tres horas al volante para mantener la concentración y la regularidad.
El ritmo fue calculado con precisión: una velocidad media de 48 km/h, respetando siempre los límites legales y aplicando técnicas de hypermiling.
De esta manera se consigue maximizar la eficiencia, evitando aceleraciones bruscas, aprovechando la inercia y gestionando cada vatio de energía con extrema precisión.
El clima no puso las cosas fáciles. La lluvia y los charcos profundos incrementaron la resistencia de los neumáticos, y el tráfico imprevisible obligó a modificar la ruta en más de una ocasión.
Parker contó que incluso tuvieron que detenerse por el interés de la policía local, que al final, comprendiendo el objetivo, les deseó suerte.
A última hora, un cierre de carretera cerca de Melton Mowbray obligó a una maniobra de improvisación por parte del copiloto para recalcular la ruta.
Esto, puso de manifiesto, que este récord no dependía solo del motor y la batería, sino también de la coordinación y rapidez de reacción del equipo.
El Polestar 3 empleado contaba con un único motor eléctrico de 220 kW, equivalente a 299 CV, y 490 Nm de par máximo, alimentado por una batería de 111 kWh de capacidad bruta.
Su autonomía oficial bajo ciclo WLTP es de 706 kilómetros, cifra que quedó superada en más de 200 kilómetros durante el reto.
Uno de los datos más reveladores es que el vehículo alcanzó esos 706 km de autonomía con un 20% de batería aún disponible, y que, después de marcar un 0% en el indicador, consiguió recorrer 12,8 kilómetros adicionales antes de llegar a una estación de carga.
El consumo medio registrado fue de 12,1 kWh/100 km, un valor sobresaliente para un SUV grande y pesado como el Polestar 3, comparable al gasto energético de vehículos mucho más pequeños.
Esto deja claro que el diseño aerodinámico, la gestión térmica y la programación del software son tan importantes como la capacidad de la batería para lograr autonomías récord.
Este hito se produce en un momento en el que la industria parece haberse lanzado a una competición por la autonomía.
El Lucid Air había establecido el récord absoluto para un coche eléctrico a principios de año, pero fue superado poco después por el Chevrolet Silverado EV.
En la categoría de SUV, el Ford Mustang Mach-E ostentaba el título con 916,74 kilómetros, una cifra que el Polestar 3 ha superado con holgura.
La diferencia es que Polestar lo ha hecho con un vehículo idéntico al que se vende en concesionarios, sin prototipos ni configuraciones especiales, lo que refuerza su valor como argumento comercial.
Los protagonistas del reto son claros al señalar que se trata de un resultado excepcional, pero alcanzable en parte por cualquier conductor que adopte un estilo de conducción más eficiente.
Sam Clarke subrayó que no esperan que todos logren la misma distancia, pero sí que es posible superar las cifras oficiales si se reduce el uso innecesario del acelerador y se aprovechan mejor las inercias.
La realidad es que el estilo de conducción puede marcar diferencias de hasta un 30% en la autonomía real, lo que en un coche como el Polestar 3 equivale a más de 200 kilómetros extra.
Polestar no ha dejado pasar la oportunidad de capitalizar este logro. Su CEO, Michael Lohscheller, lo presentó como una prueba de que la marca está estableciendo nuevos estándares en autonomía y tecnología eléctrica.
La compañía, que combina diseño sueco y producción en China bajo el paraguas de Volvo y Geely, está en plena expansión en Europa y en España, donde sus ventas han crecido notablemente en los últimos meses.
Este récord no solo refuerza su imagen de marca innovadora, sino que también alimenta la competencia en un mercado que todavía lucha contra la llamada ansiedad por autonomía.
El nuevo récord Guinness 935,44 kilómetros demuestra que la autonomía de los coches eléctricos cada vez es mayor.
Polestar ha mostrado que la eficiencia extrema es posible en un coche de producción, que la ingeniería y el software actuales pueden extraer hasta el último vatio útil .
Porque por mucho que las marcas hablen de potencia, lujo o diseño, la autonomía sigue siendo el factor que más titulares genera y más pasiones despierta.
Lo que queda claro es que la guerra por la distancia real de los eléctricos no ha hecho más que empezar, y que este logro del Polestar 3 es solo el primer disparo de una batalla que promete ser intensa.









