A falta de nuevos modelos, Tesla aumenta el tamaño y la autonomía de sus dos coches eléctricos más vendidos.

En un momento en el que sus cifras de ventas muestran un preocupante retroceso, la marca de Elon Musk ha decidido mover ficha con dos nuevas versiones de sus modelos más vendidos: el Tesla Model Y L y el Tesla Model 3+.
Ambos debutarán en septiembre en el gigante asiático, con mejoras en habitabilidad, potencia y, sobre todo, autonomía, alcanzando cifras que, aunque medidas bajo el laxo ciclo CLTC, rompen récords internos de la marca.
El Model Y L se presenta como una versión más larga y alta que el Model Y convencional.
Con 4.976 mm de largo, 1.920 mm de ancho y 1.668 mm de alto, y una distancia entre ejes que crece hasta los 3.040 mm, el nuevo SUV ofrece espacio para hasta seis pasajeros.
Esta configuración responde a un objetivo claro: atraer a familias y clientes que necesitan un interior más espacioso, pero que no quieren renunciar al diseño y la imagen del exitoso SUV eléctrico de Tesla.
Debajo de la carrocería, Tesla mantiene su receta de doble motor eléctrico, 142 kW (190 CV) en el eje delantero y 198 kW (266 CV) en el trasero para un total de 388 CV y una velocidad máxima de 201 km/h.
La batería, fabricada por LG con química NMC (níquel, manganeso y cobalto), tiene 82 kWh de capacidad y permite homologar 751 km en ciclo CLTC.
Más allá de la cifra, lo importante aquí es la estrategia: Tesla opta por un pack NMC en lugar de las baterías LFP que monta en otras versiones, apostando así por mayor densidad energética y un rango superior.
Si el Model Y L busca ganar mercado por espacio y practicidad, el Model 3+ apunta a un perfil diferente: conductores que priorizan eficiencia y autonomía para largos viajes.
Manteniendo las dimensiones exactas del Model 3 actual: 4.720 mm de largo, 1.848 mm de ancho, 1.442 mm de alto y 2.875 mm de batalla, este sedán estrena un motor trasero más potente, con 225 kW (302 CV), un incremento de 31 kW (42 CV) respecto a la versión Long Range anterior.
El cambio también implica pasar de la referencia interna 3D7 a 3D6, lo que sugiere una optimización técnica más profunda de lo que parece.
Su batería NMC, también de LG, tiene 78,4 kWh de capacidad y permite dos variantes de autonomía: 830 km CLTC para la versión de tracción trasera y 800 km CLTC para la Long Range Dual Motor.
Esto supone un salto notable respecto a los 753 km CLTC que ofrecía hasta ahora, un incremento del 6,29%. Traducido al estándar europeo WLTP, la proyección indica que la versión Long Range Dual Motor podría pasar de 629 km a unos 670 km.
Además, Tesla anuncia una velocidad máxima de 200 km/h para este Model 3+, manteniendo la filosofía de un coche rápido, pero no radicalmente deportivo, centrado en la eficiencia y el confort de marcha.
Tesla tiene marcado septiembre como la fecha de inicio de entregas en China para luego lanzarse a otros mercados como el europeo.
No se han anunciado precios para el Model Y L, pero se espera que su tarifa sea superior a las versiones Long Range actuales, justificado por su mayor tamaño, configuración de seis asientos y autonomía extendida.
Estos lanzamientos llegan en un momento delicado: en julio, Tesla vendió 67.886 unidades de Model 3 y Model Y fabricados en China, incluyendo exportaciones a Europa y otros mercados.
Esta cifra supone un 8,4% menos que en el mismo mes del año anterior, lo que confirma una tendencia de caída que preocupa a analistas e inversores.
Tanto el Model Y L como el Model 3+ comparten un cambio estratégico: el uso de baterías NMC de LG en lugar de las LFP que Tesla monta en modelos de acceso.
La química NMC ofrece mayor densidad energética, lo que se traduce en más kilómetros por carga, aunque a un coste mayor y con una durabilidad potencialmente inferior en ciclos de carga respecto a las LFP.
Esta decisión sugiere que Tesla busca seducir a un tipo de cliente dispuesto a pagar más por autonomía máxima, especialmente en mercados como China, donde la cifra de kilómetros homologados sigue siendo un argumento de venta crucial.
Por ahora, Tesla no ha confirmado la llegada del Model Y L ni del Model 3+ a Europa. Sin embargo, las versiones de alto alcance como el 3+ podrían encajar perfectamente en países donde la red de recarga no está tan desarrollada o donde los viajes largos siguen siendo un reto logístico para algunos usuarios de eléctricos.
El Model Y L, por su parte, podría tener menos recorrido en el Viejo Continente debido a su tamaño y configuración específica para el mercado chino, aunque no se puede descartar por completo una futura exportación desde Giga Shanghai.
Más allá de las cifras, estos lanzamientos envían un mensaje directo a rivales como BYD, NIO o XPENG, que han logrado colocar en el mercado modelos con autonomías competitivas y precios agresivos.
Tesla responde afinando su producto sin rediseñarlo desde cero, apostando por mejoras técnicas puntuales que elevan la propuesta de valor.
La jugada es arriesgada: si bien el aumento de autonomía y la estrategia de precios pueden impulsar las ventas a corto plazo, también suponen un reto de producción y costes que Tesla deberá equilibrar con cuidado.
El Model Y L y el Model 3+ representan dos interpretaciones distintas de una misma estrategia: maximizar la autonomía y la eficiencia sin reinventar el modelo base.
En el Y L, el atractivo es el espacio y la versatilidad; en el 3+, la promesa de recorrer distancias récord con una sola carga.
Tesla sigue exprimiendo sus dos modelos estrellas. ¿Hasta cuando podrá resistir sin presentar un nuevo modelo?.
Etiquetas: Lanzamientos, Tesla.









