Leapmotor se sube a su propio barco: más de 2.500 eléctricos rumbo a Europa en un solo viaje

La marca de coches eléctricos Leapmotor da un importante salto a nivel logístico, dejando clara su apuesta por Europa.

El pasado 8 de agosto, en el puerto de Shanghái, se celebró un acto que podría pasar desapercibido para algunos, pero que esconde una enorme carga estratégica.

Allí, Leapmotor y el Grupo Grimaldi, gigante multinacional especializado en transporte marítimo de vehículos, pasajeros y mercancías, bautizaron el Grande Tianjin.

Estamos ante un buque construido específicamente para el transporte de automóviles que, en su viaje inaugural, llevará más de 2.500 eléctricos de la marca hasta Europa.

Aunque el barco es fletado y no propiedad directa de Leapmotor, la operación marca un punto de inflexión. Grimaldi ha sido socio logístico de la compañía desde 2022, asegurando hasta 22.500 plazas de transporte al mes entre Asia y Europa.

Sin embargo, disponer de un buque dedicado al cien por cien a sus envíos significa algo más que capacidad: es una declaración de intenciones.

Este refuerzo logístico se enmarca en la estrategia de internacionalización que Leapmotor ha acelerado desde la creación de Leapmotor International en mayo de 2024, una joint venture con Stellantis, con sede en Ámsterdam y un reparto accionarial del 51 por ciento para los chinos y 49 por ciento para el grupo europeo.

Stellantis, que en octubre de 2023 invirtió 1.500 millones de euros para adquirir un 20 por ciento del capital, se ha convertido en el mayor accionista externo de la marca, aportando músculo financiero y red comercial para desembarcar en mercados clave.

Los resultados empiezan a notarse. En poco más de un año, Leapmotor ya vende en más de 30 países y regiones, cuenta con una red de 1.500 puntos de venta y servicio, y ha superado las 800.000 unidades entregadas de forma acumulada.

Hasta ahora, su oferta internacional incluía el pequeño T03, un urbano cien por cien eléctrico, y el C10, un SUV de tamaño medio disponible tanto en versión eléctrica como en autonomía extendida.

Pero la verdadera apuesta global llegará en septiembre, cuando el B10 se estrene en los mercados de ultramar.

Este SUV compacto es el primer modelo de la serie B desarrollado desde el principio bajo estándares globales, lo que implica cumplir con las normativas más exigentes en seguridad, emisiones y conectividad.

En China debutó el 10 de abril con un precio de salida de 99.800 yuanes, unos 13.890 dólares, una cifra que, de mantenerse competitiva en Europa, podría alterar el equilibrio en un segmento donde marcas como MG, BYD o Hyundai ya compiten con uñas y dientes.

Leapmotor no es el único fabricante chino que ha decidido controlar sus envíos marítimos. SAIC Motor, a través de su división Anji Logistics, opera la mayor flota de portacoches de China, con 37 buques.

BYD, por su parte, ha reunido en apenas dos años una flota de siete embarcaciones propias para enviar sus eléctricos al extranjero.

La diferencia es que, mientras estos gigantes ya operan barcos de propiedad, Leapmotor ha optado por un modelo intermedio: fletar un buque exclusivo, reduciendo riesgos financieros y manteniendo flexibilidad, pero asegurando disponibilidad frente a los cuellos de botella que han afectado al transporte marítimo en los últimos años.

En paralelo a su expansión comercial y logística, Leapmotor también ha comenzado a suministrar paquetes de baterías a otros fabricantes de vehículos eléctricos comerciales.

Según medios locales, ya cuenta con pedidos de más de cinco compañías y busca ampliar su cartera de clientes.

Este movimiento no solo diversifica sus ingresos, sino que refuerza su posición en la cadena de suministro de la electromovilidad.

La llegada del Grande Tianjin cargado con más de 2.500 eléctricos es solo la punta del iceberg. Lo importante es la infraestructura y la estrategia que hay detrás.

En un mercado europeo que empieza a endurecer sus reglas frente a los vehículos chinos, con posibles aranceles adicionales y requisitos técnicos más estrictos, tener asegurada la logística es tan vital como ofrecer un buen producto.

Leapmotor sabe que en la batalla del coche eléctrico, la rapidez de entrega, la estabilidad del suministro y la competitividad del precio son armas tan importantes como el diseño o la tecnología.

Este movimiento puede garantizar que sus concesionarios europeos no sufran desabastecimiento, incluso en picos de demanda o ante tensiones geopolíticas.

En la batalla por conquistar el mercado europeo del coche eléctrico, cada movimiento cuenta.

Por eso Leapmotor, el fabricante chino de vehículos de nueva energía respaldado por Stellantis, acaba de dar un paso que no solo refuerza su capacidad logística, sino que también manda un mensaje claro a la competencia: está dispuesto a controlar cada eslabón de la cadena para asegurar su expansión global.

Etiqueta: coches chinos.