Skoda desvela las características del Epiq, su SUV eléctrico más accesible

España será clave en la producción de este modelo, que tendrá lugar en la planta navarra de Volkswagen.

Škoda Epiq el pequeño SUV eléctrico que Volkswagen fabricará en España

El Skoda Epiq: el pequeño SUV eléctrico que se fabricará en España y marcará el acceso a la nueva generación urbana del Grupo Volkswagen

Skoda avanza en su transformación eléctrica con el desarrollo de un modelo llamado a desempeñar un papel clave dentro de su futura gama: el Epiq.

Este pequeño SUV eléctrico no solo será el modelo de acceso a la familia eléctrica de la marca checa, sino también una pieza central en la estrategia del Grupo Volkswagen para conquistar el segmento de los eléctricos urbanos asequibles en Europa.

Además, tendrá un fuerte vínculo con la industria española, ya que su producción se realizará en la planta de Volkswagen en Navarra.

El Epiq se sitúa en el corazón de una ofensiva industrial que el grupo alemán está preparando para los próximos años. En torno a una misma base técnica llegarán varios modelos compactos eléctricos, entre ellos el Cupra Raval, el Volkswagen ID.

Polo y el Volkswagen ID. Cross. Todos compartirán la plataforma MEB+, una evolución de la conocida arquitectura eléctrica del consorcio, optimizada para vehículos de tamaño contenido y tracción delantera.

Dentro de ese ecosistema, el Škoda Epiq adoptará el formato de SUV urbano, una carrocería que se ha convertido en la preferida del mercado europeo en prácticamente todos los segmentos.

Con ello, la marca busca ofrecer un vehículo práctico, eficiente y relativamente asequible que pueda atraer a un público amplio que busca dar el salto a la movilidad eléctrica.

Las dimensiones del Epiq lo sitúan en el territorio de los B-SUV eléctricos. El modelo mide aproximadamente 4,17 metros de longitud, 1,80 metros de anchura y alrededor de 1,6 metros de altura, con una distancia entre ejes de 2,60 metros.

Sus proporciones son muy similares a las del Škoda Kamiq, el SUV de combustión más pequeño de la marca, aunque el nuevo modelo se ha desarrollado desde cero como vehículo eléctrico.

Pese a su tamaño contenido, la marca promete un interior espacioso y funcional. Una de las cifras que mejor ilustra esta ambición es la capacidad del maletero, que alcanza los 475 litros.

Esta cifra resulta especialmente destacable en un vehículo de su tamaño y supera incluso a la de algunos SUV compactos. Con los asientos traseros abatidos, el volumen puede ampliarse hasta 1.344 litros.

En términos de diseño, el Epiq será uno de los primeros modelos de producción que incorpore de forma plena el nuevo lenguaje estético de Skoda, denominado “Modern Solid”.

Esta filosofía apuesta por superficies limpias, proporciones robustas y una interpretación más minimalista del frontal tradicional de la marca.

En lugar de la clásica parrilla prominente, el frontal presenta una pieza oscura en la que se integran sensores, cámara y radar para los sistemas de asistencia a la conducción.

El paragolpes adopta un diseño muy marcado con grandes aperturas en la parte inferior, mientras que las ópticas emplean una firma lumínica en forma de T que se repite tanto en la parte delantera como en la trasera, generando una cierta sensación de simetría visual.

La carrocería recurre a los recursos habituales del diseño SUV contemporáneo: pasos de rueda ensanchados, protecciones plásticas en la parte inferior y contraste de color entre techo y carrocería.

Las llantas oscilarán entre 17 y 19 pulgadas y algunos elementos, como las llantas parcialmente carenadas o las láminas activas de la parrilla inferior, tienen como objetivo mejorar la eficiencia aerodinámica. El coeficiente aerodinámico anunciado por la marca se sitúa en 0,275.

El interior del Epiq seguirá la tendencia habitual en los eléctricos del Grupo Volkswagen, con un salpicadero dominado por las pantallas.

Frente al conductor se sitúa una pequeña instrumentación digital de 5,3 pulgadas, mientras que la interfaz principal del sistema multimedia se gestiona a través de una pantalla central de 13 pulgadas.

Škoda también ha indicado que el habitáculo combinará superficies táctiles con controles físicos tradicionales, algo que la marca considera importante para preservar la facilidad de uso.

Además, se ofrecerán diferentes ambientes interiores denominados Studio, Loft y Suite, con variaciones en tapicerías, molduras y equipamiento. Las versiones superiores incluirán iluminación ambiental.

Como es habitual en la marca, el Epiq integrará varios de los conocidos elementos “Simply Clever” de Škoda, pequeñas soluciones prácticas orientadas a mejorar la funcionalidad del vehículo en el uso diario.

Desde el punto de vista técnico, el Epiq se apoyará en la arquitectura MEB+ del Grupo Volkswagen, desarrollada específicamente para vehículos eléctricos de tracción delantera.

Este detalle es importante porque marca una diferencia frente a los primeros modelos MEB, que utilizaban mayoritariamente propulsión trasera.

El modelo se ofrecerá inicialmente en tres versiones denominadas Epiq 35, Epiq 40 y Epiq 55. Las tres comparten la misma disposición mecánica básica, con un motor eléctrico situado en el eje delantero, pero difieren en potencia, batería y prestaciones.

Las dos variantes de acceso utilizan el motor APP290 en configuraciones de potencia distintas. El Epiq 35 desarrolla 85 kW, mientras que el Epiq 40 alcanza 99 kW.

En ambos casos la batería es de química LFP (litio-ferrofosfato) con una capacidad bruta de 38,5 kWh y unos 37 kWh utilizables.

Estas versiones ofrecen una autonomía estimada de 315 kilómetros según el ciclo WLTP. También comparten un par máximo de 267 Nm y una velocidad máxima limitada a 150 km/h.

En términos de prestaciones, el Epiq 35 acelera de 0 a 100 km/h en aproximadamente 11 segundos, mientras que el Epiq 40 reduce esa cifra hasta 9,8 segundos.

La versión superior, el Epiq 55, introduce cambios más significativos. Utiliza una batería de mayor capacidad con química NMC (níquel-manganeso-cobalto) y una capacidad bruta de 55 kWh, de los cuales aproximadamente 51,7 kWh serían utilizables. El motor alcanza una potencia de 155 kW y un par máximo de 290 Nm.

Gracias a este conjunto, la autonomía declarada asciende a unos 430 kilómetros WLTP. La aceleración de 0 a 100 km/h se reduce hasta 7,4 segundos y la velocidad máxima aumenta ligeramente hasta los 160 km/h.

Un aspecto interesante es que, pese a las diferencias de batería y potencia, el peso de las distintas versiones es prácticamente idéntico.

Las variantes con batería LFP tienen un peso en orden de marcha de unos 1.542 kilogramos, mientras que el modelo con batería NMC apenas aumenta hasta 1.544 kilogramos.

En materia de recarga, todas las versiones del Epiq admiten carga en corriente alterna a una potencia máxima de 11 kW. En corriente continua, sin embargo, existen diferencias entre las distintas variantes.

El modelo de acceso admite una potencia máxima de 50 kW, mientras que el Epiq 40 puede alcanzar 90 kW. La variante superior con batería NMC llega hasta 133 kW de potencia de carga.

En las versiones con mayor capacidad de carga rápida, el paso del 10 al 80 % de la batería puede realizarse en aproximadamente 28 minutos en el caso de la batería LFP y en unos 23 minutos para la batería NMC.

El chasis del vehículo utiliza una suspensión delantera tipo McPherson y un eje trasero con barra de torsión, una configuración habitual en este segmento.

El sistema de frenos emplea discos en ambos ejes, un detalle llamativo porque algunos modelos basados en la plataforma MEB han optado por tambores en el eje trasero.

En términos de equipamiento, el Epiq podrá incorporar elementos como faros matriciales LED, cámaras de visión perimetral o iluminación ambiental.

También contará con un conjunto de asistentes de conducción que incluyen control de crucero adaptativo combinado con mantenimiento de carril y sistema de frenada automática de emergencia con detección de peatones y ciclistas.

Más allá de sus características técnicas, uno de los aspectos más relevantes del modelo es su lugar dentro de la estrategia industrial del Grupo Volkswagen en Europa.

El Epiq formará parte de la nueva generación de eléctricos urbanos que el consorcio lanzará durante la segunda mitad de la década, con el objetivo de reducir el coste de acceso a la movilidad eléctrica.

En ese contexto, el precio objetivo del modelo se situará en torno a los 25.000 euros en algunos mercados europeos, una cifra que lo colocaría cerca del precio actual del Škoda Kamiq de combustión.

Este posicionamiento será clave para competir en un segmento donde la industria busca ofrecer eléctricos más asequibles sin renunciar a autonomía y prestaciones razonables.

La producción del Škoda Epiq se realizará en España, concretamente en la planta que el Grupo Volkswagen tiene en Landaben, Navarra.

Esta factoría se convertirá en uno de los pilares de la estrategia de electrificación del grupo para vehículos pequeños, lo que refuerza el papel de la industria española dentro del proceso de transición hacia el coche eléctrico en Europa.

El lanzamiento comercial del modelo está previsto para finales de 2026, tras una presentación oficial que la marca planea realizar durante la primera mitad del mismo año.

La llegada del Epiq es significativa porque simboliza una nueva etapa para los eléctricos compactos del Grupo Volkswagen. Hasta ahora, la plataforma MEB se había centrado en modelos de mayor tamaño, pero la evolución MEB+ pretende llevar la electrificación a segmentos más accesibles.

En ese escenario, el pequeño SUV de Škoda no solo será el modelo eléctrico más compacto de la marca, sino también un indicador de hasta qué punto los fabricantes europeos pueden acercar el coche eléctrico a un público más amplio sin disparar los precios.