Škoda inicia en Navarra la producción del Epiq, su SUV eléctrico más asequible

La planta de Landaben fabrica por primera vez un modelo de la marca checa, que llegará al mercado con un precio desde …….. euros y con 440 kilómetros de autonomía.

Škoda inicia en Navarra la producción del Epiq, su SUV eléctrico más asequible

La electrificación del Grupo Volkswagen en España suma un nuevo capítulo. Apenas unos días después del inicio de la producción de los nuevos modelos urbanos eléctricos de Cupra y Volkswagen en Martorell, la planta de Volkswagen Navarra, situada en Landaben (Pamplona), ha comenzado la fabricación en serie del Škoda Epiq.

Un modelo que no solo supone la entrada de la marca checa en la producción española, sino que también se perfila como una de las propuestas más importantes dentro de la ofensiva eléctrica del consorcio alemán para los próximos años.

El lanzamiento industrial del Epiq tiene una relevancia que va mucho más allá de la llegada de un nuevo vehículo al mercado. Se trata del primer Škoda producido en España en toda la historia de la marca y, además, de uno de los pilares sobre los que el Grupo Volkswagen pretende construir una oferta de coches eléctricos más asequibles para el mercado europeo.

Con un precio de partida anunciado desde 22.800 euros, el nuevo SUV urbano busca ocupar un espacio estratégico entre los eléctricos de acceso, un segmento considerado clave para acelerar la adopción masiva de la movilidad eléctrica.

La elección de Navarra para asumir la producción del modelo refleja también la profunda transformación que están viviendo las fábricas españolas dentro del proceso de electrificación europeo. Durante décadas, la planta de Landaben ha estado asociada principalmente a la fabricación de vehículos con motor de combustión.

Modelos como el Volkswagen Polo, y más recientemente los Volkswagen Taigo y T-Cross, han salido de sus líneas de montaje, consolidando a esta instalación como uno de los centros industriales más importantes del grupo.

Desde su incorporación al Grupo Volkswagen en 1984, la fábrica navarra ha superado los diez millones de vehículos producidos. Actualmente cuenta con cerca de 5.000 trabajadores y una capacidad de fabricación superior a las 1.400 unidades diarias.

Sin embargo, el inicio de la producción del Epiq marca el comienzo de una nueva etapa, caracterizada por la convivencia entre vehículos térmicos y eléctricos dentro de una misma línea de ensamblaje. Esta flexibilidad industrial se ha convertido en uno de los elementos más valiosos para los fabricantes europeos.

La incertidumbre sobre la velocidad real de adopción del coche eléctrico obliga a las marcas a mantener estructuras productivas capaces de adaptarse rápidamente a la evolución de la demanda. Navarra se suma así a la estrategia que ya se está desplegando en otras instalaciones del grupo, permitiendo fabricar diferentes tecnologías sin necesidad de dedicar líneas exclusivas a cada tipo de propulsión.

Para Škoda, la llegada del Epiq representa además un movimiento estratégico dentro de su propia organización industrial. Hasta ahora, la práctica totalidad de los modelos de la firma se producían en la República Checa.

El Epiq se convierte en el primer vehículo de la marca ensamblado en España y en uno de los pocos modelos de la gama europea actual que se fabrican fuera de sus plantas históricas, siguiendo el camino abierto por el Superb.

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La decisión permite liberar capacidad en las factorías checas para atender la producción de otros modelos con una demanda creciente, al tiempo que aprovecha las inversiones realizadas por el Grupo Volkswagen en la transformación eléctrica de sus centros españoles.

Klaus Zellmer, consejero delegado de Škoda Auto, calificó el inicio de la producción como un momento especialmente significativo para la compañía. Según explicó, el nuevo modelo permitirá acercar la movilidad eléctrica a un mayor número de clientes gracias a una combinación de precio competitivo, practicidad y adaptación al uso cotidiano.

La importancia del proyecto también fue destacada por Andreas Dick, responsable de Producción y Logística de Škoda Auto, quien subrayó que el Epiq representa una demostración de la capacidad del Grupo Volkswagen para equilibrar la carga productiva entre sus diferentes instalaciones, optimizando costes y recursos sin comprometer la calidad.

Pero el Epiq no llega solo. El nuevo SUV forma parte de la denominada Electric Urban Car Family del Brand Group Core, la alianza industrial que agrupa a Volkswagen, Škoda, Cupra, Seat y Volkswagen Vehículos Comerciales bajo una estrategia común para el desarrollo de vehículos eléctricos compactos.

Dentro de esta familia se encuentran también el Cupra Raval, el Volkswagen ID. Polo y el futuro Volkswagen ID. Cross. Los dos primeros comenzaron recientemente su producción en la planta de Martorell, mientras que el ID. Cross también será fabricado en Navarra cuando entre en producción más adelante.

Cuando todos los modelos estén plenamente operativos, España se convertirá en el centro de fabricación de los cuatro integrantes de esta nueva generación de eléctricos urbanos del grupo. El planteamiento industrial detrás de estos modelos busca aprovechar economías de escala mediante el uso compartido de plataformas, componentes y procesos productivos.

El objetivo es reducir costes y permitir que los vehículos eléctricos lleguen a segmentos de precio tradicionalmente dominados por los motores de combustión. En el caso concreto del Epiq, Škoda pretende mantener algunas de las características que han definido históricamente a la marca.

Aunque se trata de un SUV urbano, la compañía ha puesto el foco en la habitabilidad interior, la funcionalidad y la relación entre tamaño exterior y espacio disponible, aspectos que han sido tradicionalmente uno de sus principales argumentos comerciales.

El modelo adopta además el nuevo lenguaje de diseño Modern Solid, una evolución estética que marcará el futuro de la marca. Las líneas más rectas, una imagen frontal más robusta y una identidad visual diferenciada buscan reforzar el carácter propio del vehículo dentro de un mercado que cada vez contará con más propuestas eléctricas de dimensiones similares.

Desde el punto de vista técnico, las versiones anunciadas contarán con potencias comprendidas entre 85 y 155 kW, equivalentes aproximadamente a entre 116 y 211 CV. La autonomía máxima prevista alcanzará alrededor de 440 kilómetros, una cifra que sitúa al modelo por encima de muchos de los primeros eléctricos urbanos lanzados en Europa y que le permitirá aspirar a un uso más versátil que el estrictamente metropolitano.

Sin embargo, el principal argumento comercial seguirá siendo el precio. El anuncio de una tarifa de partida desde 22.800 euros convierte al Epiq en el modelo eléctrico más accesible de Škoda hasta la fecha.

Aunque habrá que esperar a conocer el equipamiento definitivo, las versiones disponibles y las posibles ayudas públicas vigentes en cada mercado, la cifra sitúa al SUV checo en una posición especialmente relevante dentro de un segmento donde el coste de acceso continúa siendo una de las principales barreras para muchos compradores.

La apuesta del Grupo Volkswagen por concentrar en España la producción de esta familia de eléctricos urbanos también tiene una dimensión estratégica para la industria nacional.

Durante años, las fábricas españolas han desempeñado un papel fundamental en la producción de vehículos de gran volumen para Europa. Ahora, la electrificación ofrece la oportunidad de consolidar esa posición en una nueva etapa tecnológica.

La llegada del Epiq a Navarra y de los modelos hermanos a Martorell refuerza el papel de España como uno de los principales polos europeos para la fabricación de vehículos eléctricos de gran volumen.

Una circunstancia especialmente relevante en un momento en el que la competencia internacional, especialmente desde China, está aumentando la presión sobre los fabricantes tradicionales.

Para el consumidor, la importancia del Epiq dependerá en gran medida de su capacidad para cumplir la promesa de ofrecer un coche eléctrico práctico, con una autonomía competitiva y un precio razonablemente cercano al de alternativas térmicas e híbridas. Para la industria, sin embargo, su relevancia es ya evidente.

El inicio de la producción en Navarra simboliza la entrada de las fábricas españolas en una nueva fase de la electrificación, una en la que el objetivo ya no es únicamente fabricar vehículos eléctricos, sino hacerlo a gran escala y en segmentos capaces de generar volumen real de mercado.

En un contexto donde el futuro del automóvil europeo pasa por reducir costes y aumentar la accesibilidad, el Škoda Epiq se convierte en una de las apuestas más significativas del Grupo Volkswagen para los próximos años.

Fuente:electrive