Valencia será un centro clave en la producción de baterías eléctricas con la factoría de Volkswagen en Sagunto.

La nueva batería de estado sólido del grupo Volkswagen ha sido desarrollada junto a su filial PowerCo y en colaboración con QuantumScape.
Una vez superadas las fases iniciales de pruebas ya se encuentra lista para su producción en serie.
Se trata de un hito no solo para el consorcio alemán, sino también para la industria europea, que busca reforzar su autonomía tecnológica frente a la creciente influencia de fabricantes asiáticos como BYD o CATL.
Esta batería será la piedra angular de la futura gama de coches eléctricos urbanos del grupo, englobada en la denominada Electric Urban Car Family.
Con una densidad energética de aproximadamente 660 Wh/l, tiempos de recarga que no superan los 25 minutos y una autonomía estimada de hasta 450 kilómetros, Volkswagen y PowerCo aseguran que esta celda unificada está preparada para marcar un antes y un después en el sector automovilístico.
La gigafactoría de Sagunto, en la Comunidad Valenciana, será uno de los principales centros de producción de esta innovadora batería.
Tras varios meses de incertidumbre y trámites complejos, incluidos los relacionados con la financiación pública y la evaluación ambiental, el proyecto ha recibido finalmente luz verde para arrancar con fuerza.
Las instalaciones, que estarán operativas en 2026, se sumarán a las fábricas de Salzgitter (Alemania) y St. Thomas (Canadá), consolidando así una red internacional de producción enfocada en la innovación y sostenibilidad.
El papel de España en esta transformación energética será esencial. La nueva batería será instalada en modelos que se ensamblarán en territorio español, como los Volkswagen ID. Cross y Skoda Epiq fabricados en Navarra, o los Cupra Raval y Volkswagen ID. Polo, que se producirán en las instalaciones de SEAT en Barcelona.
Todos estos vehículos compartirán la misma plataforma de celdas unificadas, lo que permitirá una estandarización eficiente sin renunciar a la flexibilidad química que demanda el mercado.
Según PowerCo, las celdas podrán configurarse con litio-ferrofosfato (LFP), iones de sodio, o incluso NMC (níquel-manganeso-cobalto), además del electrolito sólido que da nombre a esta nueva generación.
Oliver Blume, director general de Volkswagen AG, no ha dudado en subrayar la magnitud de este avance.
En declaraciones recientes, afirmó que el grupo está “impulsando el progreso tecnológico a toda velocidad” y que han asumido el control total de las tecnologías clave para la movilidad eléctrica: desde el diseño de celdas hasta los sistemas completos de batería y los motores eléctricos.
Esta integración vertical permitirá, según Blume, desarrollar las “mejores soluciones posibles” para los usuarios finales, apostando por una movilidad eficiente, fiable y producida localmente.
Por su parte, Frank Blome, CEO de PowerCo, ha insistido en que la celda de batería se ha convertido en una “tecnología clave del siglo XXI”.
A su juicio, la nueva generación de baterías posiciona a Volkswagen a la altura de los principales actores globales, y abre la puerta a un futuro con tecnologías aún más avanzadas, como la química de ion-sodio, que podría revolucionar el mercado de vehículos de entrada o de bajo coste.
Uno de los aspectos más llamativos del anuncio ha sido la prueba piloto con una motocicleta Ducati 100% eléctrica.
Se trata del modelo V21L, que ha sido modificado para incorporar hasta 980 celdas QSE-5 desarrolladas por QuantumScape.
Esta moto no es un simple experimento de laboratorio: ha servido como plataforma real para comprobar la viabilidad y el rendimiento de las baterías de estado sólido en condiciones exigentes.
Claudio Domenicali, CEO de Ducati, ha destacado la importancia de esta colaboración, señalando que la alta densidad energética lograda con la nueva batería es “perfecta para un vehículo de alto rendimiento”.
Esta iniciativa también anticipa otros proyectos en desarrollo. Volkswagen trabaja ya en el diseño de una moto de carreras equipada con esta tecnología, que será utilizada para realizar pruebas en pista.
En paralelo, se avanza en la integración de la celda unificada con electrolito sólido en toda la gama de automóviles eléctricos de Volkswagen, Škoda y Cupra, con la intención de que hasta el 80% de sus modelos en todas las regiones puedan beneficiarse de esta tecnología.
No solo se trata de movilidad. La visión de Volkswagen abarca también el almacenamiento energético a gran escala.
La filial Elli, especializada en soluciones de recarga y energía, ha anunciado que en diciembre de 2025 pondrá en marcha el primer sistema estacionario basado en baterías PowerCo.
Este sistema contará con una potencia de 20 MW y una capacidad de almacenamiento de 40 MWh, y servirá como plataforma escalable para gestionar la oferta y la demanda de energía renovable, especialmente solar y eólica.
Con ello, el grupo pretende contribuir activamente a la transición energética, no solo desde el transporte, sino también desde el suministro eléctrico.
En suma, la nueva batería de estado sólido de Volkswagen representa una apuesta decidida por liderar la electrificación del transporte desde Europa.
Su desarrollo tecnológico, producción local en España, y aplicación real en vehículos eléctricos, le otorgan un carácter innovador y estratégico a partes iguales.
Con la vista puesta en 2026, cuando la producción en Sagunto esté plenamente en marcha, el grupo Volkswagen espera consolidar una ventaja competitiva que podría redefinir el equilibrio global de la industria automotriz en la era eléctrica.
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